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Elementos filtrados por fecha: Martes, 16 Mayo 2017

La bella y la bestia

Son buenas épocas para la cuenta bancaria de Ridley Scott. Al muy anticipado estreno de "Blade Runner 2049", continuación de su clásico de 1982 en la que se desempeñará como productor ejecutivo, se le suma en estos días "Alien Covenant", última entrega de una saga que al comenzar este siglo parecía terminada y sorpresivamente volvió con nuevos bríos. Una serie que combinó con sabiduría terror y ciencia ficción, pero también demostró que una mujer puede ser tan ruda como un hombre a la hora de enfrentarse a lo desconocido.

El estreno de la nueva precuela de la franquicia no es el único motivo por el que la saga está en el foco de atención nuevamente. Hace unos meses el elenco de "Aliens", la segunda entrega de la franquicia que fuera dirigida por James Cameron en 1986, se reunió en una Comic Con celebrada en la ciudad de San Diego, California. En el panel se habló bastante sobre un proyecto impulsado por el sudafricano Neil Blomkamp ("Sector 9", "Chappie") que podría continuar con las peripecias de la Teniente Ripley a dos décadas de su última aparición. Si a esto le sumamos el reestreno por estos días de una versión restaurada del film que originó todo hace casi cuatro décadas, podemos concluir que aquella criatura reptiloide de mandíbula viscosa goza de buena salud.

Al igual que otros realizadores británicos de su generación (Alan Parker, Adrian Lyne, su hermano Tony) Ridley Scott era un reconocido director de publicidades cuando decidió saltar al cine. En sus comerciales ya había demostrado su talento para crear atmósferas de una presencia casi física, otorgándole a la dirección de fotografía y al diseño de sonido una importancia equivalente a la del guión o las actuaciones. Ese estilo fuertemente audiovisual luego sería imitado por muchos realizadores en las siguientes décadas. Su brillante debut con "Los duelistas" en 1977 pasó injustamente desapercibido, lo que no desmoralizó al joven publicista. Cuando el guionista Dan O'Bannon le ofreció dirigir una historia de terror claustrofóbica que se desarrollaba enteramente dentro de una nave espacial no dudó en aceptar el desafío.

Gracias al éxito de "Star Wars" el cine de temática galáctica estaba en pleno auge a fines de los 70', algo que fue usado de anzuelo por los autores de "Alien" para que los estudios Fox decidieran producir el film. Pero su historia poco tenía que ver con las el vértigo de las batallas y los sables láser de la saga de George Lucas, acercándose más al horror psicológico con un giro muy perturbador. O' Bannon era un extraño personaje que había trabajado con John Carpenter y Alejandro Jodorowski. A la hora de escribir la historia tomó prestadas algunas ideas del filme italiano "Il planeta de gli vampiri" y las combinó con el naciente subgénero body horror, centrado en el miedo a los cambios corporales y la destrucción del físico. El guionista dejó en claro años después en una entrevista sus perversas intenciones: "Así que decidí atacar a la audiencia, los quería atacar sexualmente. Y no atacar a las mujeres; decidí atacar los hombres. Voy a poner todas las imágenes posibles para hacer que los hombres del público crucen las piernas".

Como consecuencia de esto el film está plagado de imágenes que remiten a penetraciones forzadas y a distintas formas genitales. En este último aspecto tuvo mucho que ver el diseño visual de la película. Su creador fue el artista suizo H.R. Giger, que aplicó su original concepto de lo "biomekanik" (una mezcla de anatomías mecánicas con estética biológica) a los sets y a la criatura, dándole una textura viscosa a todo lo que se ve en pantalla. Esto marcó el final para los escenarios vintage de la ciencia ficción clásica, compuestos por limpios pasillos iluminados y paneles llenos de luces inexplicables. En el "Nostronomo" – nombre de la nave en la que se desarrolla la acción –todo es oscuro, sinuoso y húmedo. Como toque de gracia, la compleja cabeza del 'xenomorfo' fue creada por el italiano Carlo Rambaldi, quien más adelante le daría forma al bonachón "E.T." de Steven Spielberg.

Pero el mayor acierto fue reclutar a Sigourney Weaver como la teniente Ripley, oponiéndose a las sugerencia de la Fox que querían a un hombre como héroe de la historia. Abandonando el estereotipo clásico de 'damisela en apuros' será ella quien terminará enfrentándose a la bestia una vez que los viajeros del "Nostronomo" empiecen a desaparecer uno a uno. Este recurso abrió las puertas para que otras películas se atrevan a mostrar personajes femeninos decididos a entregarse a la acción, renunciando a su papel ornamental al lado del protagonista masculino. Con novedosos toques de cotidianidad futurista, como las discusiones de la tripulación alrededor del pago de horas extras, y haciendo un uso magistral del fuera de campo - apenas intuimos el aspecto del monstruo durante la mayoría de la historia – el film representó un salto de madurez para el cine fantástico, logrando éxito de crítica y taquilla en todo el mundo.

Alien-saga

La serie descansó varios años hasta que James Cameron se interesó en continuarla. Su "Aliens" (1986) fue muy distinta a la original, con la heroína y un grupo de marines luchando contra cientos de criaturas que protegen a una reina alienígena. Más cercana a un filme bélico de acción que al terror minimalista de la historia original, el guión está en consonancia con el espíritu armamentista del cine de Hollywood durante la era Reagan. Posteriormente "Alien 3" (1993) de David Fincher recuperó la oscuridad de la primera entrega al imaginar una prisión espacial a la que la Ripley llega acarreando a un bebé xenomorfo en sus entrañas. Aunque el final de esta tercera parte eliminaba cualquier fantasía de continuación, la teniente y la criatura volvieron a encontrarse cuatro años más tarde gracias al milagro de la clonación. Con Winona Ryder como  coprotagonista y el francés Jean-Pierre Jeunet detrás de cámara, "Alien: Resurrection" es una historia poco convincente, pero su éxito confirmó la vigencia de la franquicia.

Una particularidad de esta saga es que todos los directores que pasaron por ella tuvieron luego una carrera importante. Scott ("Bladerunner", "Thelma & Loiuse", "Gladiador", etc), Cameron ("Terminator 2", "Titanic", "Avatar"), Fincher ("Seven", "El club de la pelea", "Gone Girl") e incluso Jeunet ("Amelie") demostraron talento y alcance popular. En ese sentido se podría decir que la serie dejó una huella estética en el cine difícil de obviar. Pero no todas son rosas y la criatura también fue utilizada con fines extrictamente comerciales en dos olvidables producciones: "Alien vs. Predator" y su continuación. Una pena que una bestia con tanto legado sea tratada como un simple engendro destinado al mercado adolescente, lo que nos recuerda lo peligroso que es que los grandes estudios sean dueños absolutos de ideas ajenas.

Cuando Ridley Scott anunció el estreno de "Prometheus" en el año 2012 las expectativas fueron altas. Y si bien el film – que narraba lo ocurrido previamente en el planetoide al que arribaron los personajes del la primera película - no decepcionó, dejó gusto a poco en los fanáticos. Pero el realizador de 80 años parece estar dispuesto a poner a la saga en la buena senda y ahora presenta "Alien Covenant", segunda precuela en la que los monstruos tendrá un mayor protagonismo, además de traer otra esperada ración de body horror, androides ambiguos y mujeres fuertes. Ojalá el film esté a la altura de la frase promocional que, desde trailers y posters de 1979, afirmaba amenazante: "En el espacio nadie puede escuchar tus gritos".

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