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Luis Alberto Pescara

Luis Alberto Pescara

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Música para calmar cachorros

Cada vez que se acerca el Día del Niño empieza en todos los hogares la discusión sobre cuál serán los regalos que se le obsequiarán a los más pequeños de la casa. Sin dudas los juguetes son la opción clásica, aunque también la ropa y los libros también son elecciones populares. Entre toda la apabullante oferta de productos que inunda el mercado para estas fechas llama la atención que aquellas relacionadas con la música no ocupen el lugar central que deberían, ya que muchos especialistas afirman que esta tiene una importancia fundamental en el universo infantil.

No es casual que Jorge Luis Borges decidiera cerrar su Otro Poema de los Dones con el verso: "Por la música, misteriosa forma del tiempo". Una canción nos remite inmediatamente a un momento o a una persona especial, por lo que no es descabellado afirmar que medimos nuestras vidas musicalmente. Más allá de modas y rankings, todos tenemos un top ten emotivo que nos acompaña durante nuestro crecimiento. Niñas y niños se encuentran en el momento exacto en el que esa playlist comienza, absorbiendo las primeras melodías que servirán de esqueleto inicial para sus futuros recuerdos.

A diferencia de otros hábitos, como la lectura, escuchar música no solo es una costumbre que no decayó en la actualidad, si no que se ha fortalecido. Nunca existieron tantas formas de grabar, compartir y disfrutar de los sonidos del mundo como hoy en día. Los infantes crecen familiarizados con la presencia todopoderosa de una tecnología que facilita la accesibilidad a todos los géneros y artistas posibles. Por eso, aunque los padres más nostálgicos añoren aquella época en la que escuchaban discos de vinilo y grababan casetes vírgenes, los tiempos que corren son otros. Pero independientemente del cambio de soporte la música continúa teniendo una gran cantidad de virtudes pedagógicas y terapéuticas.

Hasta hace un par de décadas en cada barrio era común escuchar un piano solitario que repetía una melodía una y otra vez. Aquellas viejas profesoras de armonía y solfeo a la que los jóvenes de antaño eran enviados por su familia hoy casi no existen, pero los beneficios de la educación musical durante la infancia son cada vez más aceptados en ámbitos académicos. No casual que varios países nórdicos, como Suecia y Finlandia, la colocan en un lugar preponderante dentro de sus programas de estudio, siendo obligatoria durante toda la etapa primaria. "Es considerada una parte esencial de la educación general, una asignatura que apoya el crecimiento holístico y comprensivo de un niño. Tiene un importante rol en su crecimiento, especialmente en los primeros años" señaló hace algunos años Marja-Leena Jurtunen, profesora de la Universidad de las Artes de Helsinki.

El proceso que realiza el cerebro al aprender música es muy similar al que hace al resolver un cálculo aritmético o aprender un idioma nuevo. Esto fortalece los hemisferios del cerebro, aumentando la capacidad de aprendizaje. La imaginación, la creatividad y la memoria se ejercitan, causando que el pequeño tenga una mayor facilidad para el razonamiento complejo y una notable mejora en la concentración. A esto hay que agregarle las mejoras motrices al fomentar la independencia entre sus extremidades.

Hay que tener en cuenta que a pesar de que la guitarra y el piano siguen siendo los instrumentos preferidos por excelencia, existen otros no tan populares pero igualmente fascinantes. Para los que se encuentran en la primera infancia lo mejor es que se aproximen a alguno de los tantos instrumentos de percusión, fundamentales para acentuar el control rítmico del cuerpo. Dentro de los vientos la flauta es ideal, antes de pasar otros instrumentos de bronce más complejos. Siempre es necesario tener en cuenta que el proceso de elección está ligado a las características físicas de la niña o niño, como su peso y el tamaño de sus manos entre otros. Lo importante es no presionar a los pequeños para que se transformen en virtuosos, acentuando el componente lúdico que conlleva aprender a tocar un instrumento.

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El empleo de la música y de los elementos musicales (ritmo, sonido, melodía y armonía) con fines terapéuticos para asistir necesidades físicas, sociales y cognitivas en una persona se denomina Musicoterápia. Se trata de una disciplina muy contemporánea, pero con raíces en la antigüedad, siendo parte fundamental de primitivos ritos religiosos y de sanación. Posteriormente pensadores griegos como Pitágoras, Aristóteles y Platón realizaron una sistematización científica de las propiedades terapéuticas de la música. Pero recién a mediados del siglo XX esta práctica alcanzó una difusión sostenida, con congresos y asociaciones surgiendo en todo el mundo. Rápidamente los niños se transformaron en un fuerte centro de interés para los especialistas en esta terapia.

Las sesiones de musicoterapia infantil suelen estar fuertemente estructuradas en partes, dependiendo de las características del paciente. Cada ejercicio tiene un fin específico en la terapia: el canto enriquece el vocabulario y el correcto uso de las palabras, la audición musical fomenta la atención y el reconocimiento de los sonidos, el juego y la improvisación instrumental incentivan la creatividad, además de ejercitar la motricidad y la coordinación. También hay que señalar la creciente importancia de la Musicoterapia en el tratamiento de trastornos psicológicos como la ansiedad, la depresión y el autismo infantil. Por todos estos motivos los especialistas señalan que entre los 4 y los 10 años es el periodo ideal para que chicas y chicas se aproximen a la música.

Pero más allá de todos estos beneficios concretos que citamos, hay algo que no debemos olvidar: la música es un importantísimo medio de comunicación que nos hermana más allá de edades y gustos. Muchos momentos felices compartidos en familia o con amigos tienen ritmos y melodías que los envuelven, dándole sentido a algo que sería muy difícil de expresar de otra manera. Ese es el misterio que le hizo afirmar al gran escritor francés Víctor Hugo que "la música expresa todo aquello que no puede decirse con palabras y que no puede quedar en silencio".

La venganza del bolero

En Argentina se le llama música melódica, en Chile balada latina, en España balada romántica y en Colombia se la define como música para planchar, un término que haría las delicias de los investigadores especializados en problemática de género. Es que las canciones latinas de tiempo lento con letras relativas al amor estuvieron históricamente asociadas al universo de las amas de casa. Estos prejuicios nacen del problema que el universo masculino tiene para aceptar su costado sensible, pero también el rock buscó arrinconar al romanticismo latino como un género menor.

El éxito actual de "Luis Miguel: la serie" parece cambiar el estado de las cosas, con un público de los más distintos pelajes reconociendo su admiración por el cantante mexicano. Este fenómeno se suma a la repercusión que hace unos meses tuvo "Sandro de América", el proyecto que Telefé emitió para retratar la vida del inmortal intérprete de "Trigal". Ambas estrellas, que a primera vista pueden parecer muy distintas, ilustran dos momentos notables de la balada en español. Se trata de un estilo tan meloso como adictivo, que atravesó distintas etapas para constituir una parte importante de la identidad del mundo de habla hispana.

La canción romántica abrevó en varias fuentes en sus años de formación, pero sin dudas fue el bolero el antecedente más sólido. Hasta la década del 60' la música popular de América Latina estaba representada por los ritmos de raíz folklórica de cada región y el bolero, nacido en Cuba a mediados del siglo XIX, había tenido una enorme aceptación con su cadencia particular que servía de tejido a sentidas letras de amor. Intérpretes como los mexicanos Agustín Lara, Roberto Cantoral y Armando Manzanero, la cubana Olga Guillot, los portorriqueños Tito Rodríguez y José Feliciano, el chileno Lucho Gatica y los argentinos Mario Clavell y Chico Novarro tuvieron un enorme éxito. La inclinación a colaborar asiduamente entre ellos fortaleció la unión de la música en el continente, siendo las grabaciones conjuntas entre el Trío Los Panchos y María Martha Serra Lima como el mejor ejemplo de ello.

Este ritmo meloso comparte con el tango (cuyos creadores también aportaron temas abolerados como "Vete de mí" de los hermanos Expósito) su origen en los bajos fondos, difundiéndose primero en cabarets y otros reductos marginales antes de lograr reconocimiento a gran escala. Al respecto la licenciada y profesora María del Carmen de la Peza señala "El bolero no solo fue campo y expresión de la lucha entre los sexos, si no también un campo de batalla entre las clases, motivo de escándalo y de diferenciación o identificación social". No es casual que durante sus inicios varios países restringieron su difusión al considerárselo una expresión de dudoso gusto.

Pero el romanticismo latino no solo abrevó en el bolero. La tradición crooner estadounidense, con atormentados cantantes formados en el jazz como Frank Sinatra, había entrado con fuerza en las radios latinoamericanas. Lo mismo ocurrió con la chansson francesa, con exponentes como Charles Aznavour grabando versiones en español de sus éxitos. Ambas vertientes se caracterizaban por los suntuosos arreglos orquestales, una forma de producción que fue adoptada por la industria local. Porque el de la balada romántica es un género donde managers, productores e ingenieros de sonido tienen una importancia fundamental. Esa supuesta falta de espontaneidad siempre fue usada por parte de la crítica para acusar a este estilo como carente de sencillez.

A pesar de estos prejuicios durante la década del 70' el género melódico entra en su etapa de mayor popularidad. Fiel a la raíz melodramática que recorre Hispanoamérica los intérpretes más notables fueron los que supieron agregarle una fuerte teatralidad a su arte, como Leonardo Favio, Raphael, Camilo Sesto, Emmanuel, Sandro y Roberto Carlos. Estos dos últimos habían comenzado dentro del rock para luego volcarse a la balada. Otro dato de importancia es la gran cantidad de mujeres que alberga el estilo, con nombres como Rocío Durcal, Valeria Lynch, Yuri, Ángela Carrasco y Paloma San Basilio por nombrar solo algunas. Son los años del furor por el Festival OTI de la Canción y del español Julio Iglesias provocando escenas dignas de la beatlemanía en sus giras. Fue un fenómeno que siempre estuvo al borde de lo kitsch, generando burlas por parte de la prensa más intelectual.

En ese entorno dio sus primeros pasos Luis Miguel siendo apenas un niño, siempre bajo la férrea mirada de su padre, el siniestro Luisito Rey. Eran tiempos de cambios para la música popular y la carrera del mexicano lo reflejó a la perfección. Durante esos años las grandes orquestas fueron remplazadas por los sintetizadores y los arreglos barrocos dejaron lugar a instrumentaciones cercanas al funk, al soul y al pop. No es casual que uno de los primeros éxitos de Micky fue una versión de "Blame It On The Boogie" de los Jackson Five. De a poco la canción latina dejó de ser un género destinado a amas de casa soñadoras para buscar un público más juvenil. El círculo se cerró cuando en los 90' Luis Miguel editó los discos "Romance" y "Segundo romance" con nuevas versiones de boleros clásicos, haciendo que público y crítica se rindan a sus pies.

Miranda-Pimpinela

Para ese entonces toda una nueva generación de estrellas latinas conquistó los rankings, siendo Ricky Martin el mejor representante. Con una mayor inclinación a los ritmos bailables y al despliegue coreográfico, pero sin olvidar a las piezas románticas como una parte importante de su repertorio, este es modelo de ídolo que reina en la actualidad. Muchas de estas personalidades se ganaron el respeto de colegas de otros géneros gracias a su carisma y profesionalismo.

En las últimas décadas varios músicos de rock realizaron covers de clásicos latinos, rompiendo con el lugar común de pararse en la vereda estética opuesta. Vicentico reversionó "Paisaje" de Franco Simone, Andrés Calamaro "La distancia" de Roberto Carlos, Attaque 77 "¿Por qué te vas?" de José Luis Perales y Massacre "Te quiero tanto" de Sergio Denis. El acercamiento que había empezado tímidamente con el disco homenaje a Sandro se consolidó con Miranda! Y Pimpinela realizando una exitosa gira juntos. Por otro lado los chilenos Javiera y los imposibles dedicaron un disco entero al género bajo el elocuente título de "AM". Es que desde los parlantes de las viejas radios de Amplitud Modulada fue que esos sonidos cursis se transformaron en una forma de educación sentimental para todos, sin importar la calidad artística de las canciones.

En su libro "Ojos brujos", donde analiza distintas canciones románticas como textos literarios, el filósofo Martín Kohan menciona que en la sociedad actual lo sentimental está reprimido, sobre todo en los hombres. "Hacer de toda sentimentalidad una forma de sentimentalismo, subsumirlo todo en una noción de cursilería cargada de negatividad, todo eso se dispone para inhibir lo amoroso" afirmó en una entrevista, defendiendo como las canciones melosas se transforman en una forma de demostrar lo que sentimos sin sentir vergüenza. De ahora en más tenemos la responsabilidad emocional de amigarnos con esa música que todos conocemos a pesar de negarla en público. Ella siempre está ahí, es la misma de ayer, la incondicional.

Los simios no descansan

Cualquiera que ha visto algunos de sus recitales – en Youtube hay varios subidos – puede llegar con facilidad a la misma conclusión: Gorillaz es una de las mejores bandas de la actualidad. Aquella aventura que empezó hace 15 años gracias a las mentes inquietas del músico y cantante Damon Albarn y el dibujante Jamie Hewlett terminó transformándose en una de las apuestas más originales de la música del siglo XXI. Superada la crisis entre los dos creadores que puso en peligro el proyecto allá por el 2012 la banda resurgió más fuerte y prolífica que nunca.

"The Now Now" llega a solo un año de la edición de "Humanz", el álbum que significó el regreso de la banda después de un largo tiempo de incertidumbre. El cuarteto animado compuesto por Noodle, Russell, Murdoc y 2-D vuelve a las andadas con un disco lleno de sintetizadores y un sonido menos orgánico que el de entregas anteriores. Una percusión juguetona da inicio a "Humility", donde se incluye una jugosa porción de soul, otro de sus estilos favoritos. Para que todo sea perfecto no es casual que el invitado estrella del track sea George Benson, guitarrista leyenda dentro del jazz. Una canción de espíritu veraniego que puede servir para entibiar este crudo invierno del Hemisferio Sur.

Sin embargo a partir de "Tranz" el sonido de hace más electrónico, algo que persistirá durante el resto del trabajo. Snoop Dog, otro invitado habitual de la banda, le añade hip-hop a "Hollywood" a los versos que se suceden entre el estribillo cool cantado por Albarn. Aunque estas primeras descripciones pueden hacer pensar que se trata de otro de esos álbumes llenos de invitados a los que nos acostumbró el grupo a lo largo de su carrera, aquí las participaciones estelares fueron reducidas al mínimo. Esa búsqueda de la simpleza transforma a estas 12 canciones en lo más coherente que estos queridos cartoons editaron hasta el momento.

Algo que ayuda a la cohesión del trabajo es la onda psicodélica que atraviesa a todos los temas. Se trate de un tempo lento ("Fire Flies", "Souk Eyes) o más movido ("Lake Zurich") todo en "The Now Now" invita al trip bailable, algo que se disfruta mejor bajo influencia de ciertas sustancias, como afirma alguna de las letras. El efecto absoluto también puede lograrse los visuales que Hewlett preparó para los tracks en internet, los cuales son un viaje en sí mismo.

Además de Albarn y Hewlett, en el disco participan los miembros frecuentes Remy Kabaka en batería y percusión y James Ford en bajo y sintetizadores. Pero quienes continúan agregando páginas de escándalo son los miembros virtuales de Gorillaz, sobre todo ahora que Murdoc está preso y fue remplazado por Ace, un personaje proveniente del universo de Las Chicas Superpoderosas. Todas estas idas y vueltas alimentan la curiosidad de que la banda más interesante de estos años, tanto en lo musical como en lo personal, está compuesta por dibujos animados ¿Es un reflejo del estado del pop actual? Seguramente ellos estarían de acuerdo con esta idea.

  • Publicado en Música

Magia y piruetas bajo la carpa

En el clásico "Las alas del deseo" del director alemán Win Wenders un ángel se enamora de una trapecista y decide transformarse en un hombre mortal para conquistarla. Uno de los aciertos de la película es plantear al circo como algo capaz de hechizar a un ser divino, al punto de hacerlo renunciar a esa condición. El carácter bohemio e itinerante de esta antigua forma de entretenimiento siempre despertó gran fascinación y no solo entre los ángeles.

Uno de los recuerdos más imborrables de nuestra niñez la excitación que producía la llegada de un circo a nuestro barrio o ciudad. El desfile, el armado de la carpa, la posibilidad de ver animales extraños y los trailers poblados de familias viajeras eran todo un universo que disparaba las fantasías infantiles en muchos niveles distintos. Sin embargo el mundo circense cambió en los últimos años, abandonando muchas de sus características tradicionales en favor de una apariencia más cercana al espectáculo contemporáneo, espectacular con un gran acento en lo estético.

No existe una certeza exacta sobre cuando las distintas destrezas corporales - acrobacia, contorsionismo, malabarismo – se alejaron de sus orígenes atléticos y rituales para transformarse en espectáculos de feria que convocaban un público numeroso. Se especula que hace más de 3000 años ya existían grupos de artistas trashumantes viajando de pueblo en pueblo para entretener a la población. Especialmente en la antigua China las disciplinas acrobáticas alcanzaron una gran popularidad, con espectáculos de enorme sofisticación. A los acróbatas con el tiempo fueron agregándose payasos y adiestradores de animales para enriquecer el show. Paralelamente en Grecia, Egipto, Mesoamérica e islas del Pacífico surgían troupes similares que tenían una fuerte presencia femenina, como atestiguan antiguos grabados que llegaron a nuestros días.

La palabra "circo" llegaría varios siglos después, derivada del griego kirkos, que significa círculo. Esto se relaciona con la forma circular de los escenarios en los que comenzaron a representarse estos espectáculos en la antigüedad. Aquí es donde aparece el Imperio Romano, donde se popularizó el término circus con una connotación bastante más nefasta de la que tenía hasta el momento. Ese periodo dejaría cierta carga negativa sobre el término circo, que muchas veces sería entendido como en un evento preparado por el poder de turno para distraer a las masas. Fue el poeta latino Juvenal quien acuñó la frase "pan y circo" en una de sus sátiras para describir la política populista de los emperadores de la época. La expresión aún es ampliamente utilizada.

El circo romano renunciaba al carácter viajero de los espectáculos anteriores para llevarse a cabo en gigantescos estadios (llamados "arenas") cuyas ruinas llegan hasta la actualidad. Aunque en un primer momento se destinaban sobre todo a las carreras de carruajes celebradas en coincidencia con festividades religiosas e imperiales y a otras demostraciones de destreza física, no tardaron en albergar espectáculos mucho más crueles. Las peleas entre gladiadores, sumadas a las cacerías de animales salvajes traídos de África y Asia se volvieron cada vez más habituales en eventos masivos que tenían una enorme importancia social para el imperio. Muchos siglos después la pantalla retrataría aquellos shows truculentos en innumerables filmes, desde Ben Hur a Gladiador. Se calcula que este tipo de espectáculos desaparecieron hacia el siglo IV de nuestra era. Sin embargo los clanes de acróbatas, bufones, domadores, contorsionistas y escupidores de fuego continuarían recorriendo las aldeas hasta bien terminada la Edad Media.

Los historiadores coinciden en que el periodo moderno del circo nace gracias a Phillip Astley en 1768. Este inglés amante de los trucos ecuestres creó un anfiteatro circular en el que jinetes y corceles realizaban audaces piruetas. Más tarde Andrew Ducrow introdujo clowns, magos, trapecistas y animales exóticos a ese show, dándole forma a lo que hoy entendemos como arte circense. Durante la era victoriana la popularidad de este tipo de espectáculos creció enormemente, por lo que aparecieron muchas iniciativas similares en otros países del mundo. Otras figuras de importancia fueron el italiano Giuseppe Chiarini y los franceses Louis Soullier y Jacques Tourniaire, quienes al viajar por el mundo con sus gigantescas carpas de tela (el plástico aún no existía) fueron incorporando números artístico de distintas culturas. Así fue como las ancestrales acrobacias de países como China y la India finalmente llegaron a ojos occidentales, conformándose un show cada vez más cosmopolita. Con la creación de la Escuela de Circo de Moscú en 1927 se reconocería el valor artístico de esta tradición. En la actualidad Rusia sigue siendo el país donde las artes circenses tienen mayor reconocimiento académico, siendo una alta aspiración de todo aspirante a profesional del rubro entrar en alguna de sus instituciones.

Elefantes

En las últimas décadas el circo sufrió una nueva metamorfosis. Por un lado las asociaciones contra el maltrato animal comenzaron a militar por un manejo más humano de las criaturas que participaban de los espectáculos. Varios países iniciaron investigaciones al respecto, concluyendo que las condiciones en las que viven la mayoría de los animales de los circos son insalubres, sufriendo hacinamiento, estrés y múltiples agresiones durante los entrenamientos. Los países nórdicos, Inglaterra, Estados Unidos, Grecia, Bolivia y Singapur, entre otros, impulsaron leyes que restringen radicalmente el uso de animales no domésticos en los números. Por esto es que hoy solo aquellos emprendimientos que garantizan entrenamiento a cargo de profesionales y buenas condiciones de cautiverio pueden incluir elefantes o monos entre su oferta de espectáculos.

Sumado a esto desde los '70 se popularizó un nuevo tipo de performance llamada nouveau cirque, que combina los actos tradicionales con una propuesta visual elaborada centrada en un tema concreto, incorporando danza, teatro y numerosos efectos visuales. Formada en 1984 es sin dudas la prestigiosa compañía canadiense Cirque du Soleil la que más trascendió en este nuevo estilo, transformándose con los años en una gran empresa con varios shows circulando por el mundo, varios discos exitosos editados y más de 4000 empleados.

El corazón del circo hoy late más fuerte que nunca. No porque existan carpas centenarias llegando a nuestras ciudades, si no porque numerosos jóvenes eligen a diario ese mundo de acrobacias, malabares y payasos como una forma de aprovechar el tiempo libre, ejercitarse e incluso dedicarse profesionalmente ¿Cuál es el motivo para que en plena era de la hiperconectividad virtual se produzca esta explosión de una tradición tan antigua? La respuesta no importa porque al fin y al cabo esta vigencia es la confirmación de que a las pasiones hay que entregarse sin red, como un buen equilibrista.

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