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Pablo Ponce

Pablo Ponce

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¿Cómo afecta el calor al vino?

Sin duda, el calor es uno de los enemigos indiscutibles de nuestros estimados vinos puesto que afecta directamente a las características organolépticas de los vinos: menos aromas, sabores no deseados y menos carácter.

Por eso, durante estos calurosos días, recomendamos no dejar nunca los vinos en el auto, en las terrazas o en zonas dónde dé el sol. Los cambios de temperatura perjudican gravemente el estado de estos líquidos que pueden acabar picados e imbebibles. Será imprescindible que en nuestras pequeñas bodegas particulares las condiciones sean perfectas para que los vinos no sufran las consecuencias del verano y de las continuas olas de calor.

Tres recomendaciones básicas para conservar nuestras botellas:

Evitar la luz directa: la luz solar acelera diferentes reacciones químicas que no son idóneas para asegurar un perfecto mantenimiento del producto.

Ventilación: para evitar hongos o fuertes olores que puedan perjudicar el estado del vino.

Posición de la botella: la más recomendada es en posición horizontal, o boca, abajo, para evitar que se seque el corcho y pierda su elasticidad.

Pero, sin duda, la temperatura es uno de los factores que más afectan al estado del vino.

Puesto que la temperatura es uno de los factores indispensables para la correcta conservación del vino, en general, se recomienda conservar las botellas entre 13 y 16ºC con una humedad de entre el 70 y el 80%.

En el momento que vayamos a consumir esas botellas recomendamos las siguientes temperaturas:
 Espumantes: entre 6°C y 8°C
 Blancos jóvenes (del año): 6°C y 8°C
 Blancos de guarda: 9°C
 Rosados: entre 5°C y 7°C
 Tintos jóvenes (del año): entre 12°C y 15°C
 Tintos de guarda: entre 16°C y 18°C
 Licorosos: entre 14°C y 16°C
 Dulces: entre 11°C y 13°C

Fuentes: http://bodegainiesta.es  y  https://garciacarrion.com

Más información en http://thebigwinetheory.com

 

 

 

  • Publicado en Vinos

Seis veces salud

En varios artículos de este portal hemos contado varias de las bondades y de las propiedades de esa tan noble bebida llamada vino. Esta nota no será la excepción ya que nos permitirá conocer 6 buenas razones para consumir de este elixir.

Para anotar y tener en cuenta. Recuerden que el orden de los factores en este caso no altera al producto.

1. Mejora tu memoria. El vino podría ayudar a mejorar tu memoria. De acuerdo con varias investigaciones, las mujeres de entre 70 y 80 años que toman vino diariamente tuvieron mejores resultados en pruebas y exámenes de memoria que aquellas que toman menos. Esto se debe a que el vino ayuda a prevenir la formación de coágulos y a reducir la inflamación de vasos sanguíneos.

2. Ayuda a controlar el peso. Muchos estudios han comprobado que las personas que toman vino diariamente tienen un índice de masa corporal menor a aquellas que toman menos. Los bebedores moderados de vino tienen cinturas más estrechas y menos grasa abdominal que aquellos que consumen otras bebidas alcohólicas. Lo anterior es consecuencia de que el cuerpo parece quemar calorías adicionales hasta por 90 minutos después de haber tomado una copa de vino.

3. Aumenta tus defensas. Aquellos que toman una copa de vino al día reducen en un 11% el riesgo de infecciones bacterianas que ocasionan la gastritis, úlceras y cáncer de estómago. También podría protegerte contra intoxicación por alimentos ocasionada por gérmenes como la salmonella.

4. Cuida tus ovarios. De acuerdo a un estudio hecho en Australia, los investigadores encontraron que una copa de vino al día podría reducir el riesgo de padecer cáncer de ovario hasta en un 50%. Esto probablemente sea consecuencia de los antioxidantes que contiene el vino, los cuales tienen propiedades altamente anticancerígenas.

5. Conserva mejor los huesos. En promedio, las mujeres que toman de manera moderada parecen tener huesos más fuertes que las abstemias. Lo anterior es debido a que el alcohol parece estimular los niveles de estrógeno, lo que hace que se vuelva más lento el proceso de destrucción de los huesos.

6. Evita problemas de azúcar en la sangre. ¿Estás en la pre-menopausia? Una o dos copas de vino pueden disminuir tus probabilidades de tener diabetes tipo II hasta en un 40%.

¡No lo pienses más! Toma diariamente una copa de vino con la comida y ve los increíbles resultados en tu salud.

  • Publicado en Vinos

¿Cuánto dura una botella de vino abierta?

Algunas veces abrimos una botella de vino y no la terminamos, entonces surge la pregunta: ¿cuánto tiempo puedo guardarla si ya la abrí?

Últimamente muchos amigos me han preguntado esto, asi que aprovecho para responderles.

El frío retarda la oxidación, así que si solo contamos con un corcho, lo ideal es taparlo, meterlo a la heladera y procurar consumirlo en días que a continuación les cuento.

Pero para empezar es bueno tener presente que no todos los vinos duran el mismo tiempo.

Cualquiera como mínimo un día, pero si se trata de blancos, no más de 2 o 3 días, rosados 3 días, tardíos un poco más de este tiempo, espumantes apenas logran pasar un día y medio (sobre todo por el gas que se va disolviendo). Mientras que los vinos tintos con cuerpo (guarda) logran aguantar hasta 5 días.

Ahora la pregunta que varios se deben estar haciendo deber ser ¿Por qué no volver a taparla con el corcho y listo?

Cuando no podemos controlarlo, el peor enemigo de un vino es el oxígeno. Pensemos que en una botella en la que se ha tomado parte del contenido, este espacio vació queda lleno de oxígeno, lo que hará que empiece a oxidarse en las próximas horas. Y no queremos esto.

No es una mala opción repasarla para seguir instruyendose sobre el tema y enterarse de accesorios que pueden ser muy útiles. Como tampoco es mala opción seguir destapando botellas y poder disfrutar del sabor de esta noble bebida.

 

  • Publicado en Vinos

Siete pecados capitales

Hace unos días estaba leyendo un artículo en un blog español que me pareció muy interesante sobre "pecados capitales" del vino en los restaurantes. A continuación mi adaptación a nuestro país y costumbres.

1- Temperatura inadecuada: o muy fríos o muy calientes: existe profesionales que afirman que el vino tinto se debe tomar a «temperatura ambiente». Si es la temperatura de una bodega subterránea, podría ser, pero si estamos en noviembre y en nuestra casa, no es la temperatura ambiente que queremos. En el otro extremo, hay quien sirve los vinos muy fríos, no solo los tintos, sino también los blancos, rosados y espumosos, con lo que cuesta mucho que el vino exprese sus cualidades. Aunque cada experto puede afinar en dos o tres grados, en general, ningún tinto debe tomarse a más de 18º centígrados. Los blancos jóvenes y rosados se disfrutan bien entre los 8 y los 10 grados centígrados, igual que los espumosos.

2- En su copa reglamentaria, por favor: uno de los elementos en los que más fallan los bares a la hora de servir los vinos es el de la vajilla, cuestión que se cuida mucho más en los restaurantes. El vino de calidad debe tomarse en una copa adecuada. Vasos no, por favor. Las copas deben ser incoloras, transparentes. Deben tener unos 20 centilitros de capacidad y solo se ha de llenar un tercio de la misma.

3- Botellas abiertas varios días: cuando pedimos y pagamos un vino en un establecimiento que lo vende por copas, normalmente bar, debemos exigir que la botella lleve poco tiempo abierta, a no ser que disponga de bombas de vacío o de otros utensilios que impidan que el vino se oxide.

4- Añadas pasadas, sobre todo de vinos jóvenes: los vinos jóvenes (sobre todo blancos y rosados, los tintos aguantan un año más) deben consumirse lo más pronto posible. Los espumosos también deben disfrutarse más pronto que tarde. Los blancos y tintos con crianza resisten perfectamente tres o cuatro años en botella y algunos incluso más. El plazo medio de vida para los reservas suele estar entre 8 y 10 años, y el de los grandes reservas en 15 o más años. Pero también dependerá mucho de las condiciones de conservación en las que han estado las botellas.

5- Poco surtido: un par de blancos, pocos tintos y casi ningún rosado: este es un defecto cada vez más en restaurantes que obliga a tener pocos stocks. Últimamente, ocurre mucho eso de pedir vinos de la carta y recibir una excusa del camarero porque «está agotado». Cada vez hay menos blancos para elegir y los rosados casi ni existen.

6- Precios abusivos: con la inestabilidad económica, muchos restaurantes pecan trasladando aumentos a añadas que tienen hace tiempo, triplicando o más el precio de las botellas de vino .Con precios más razonables, estoy seguro de que se vendería más.

7- Poca cultura del mozo: el séptimo pecado es el más grave porque favorece los otros seis, siempre y cuando no exista mala fe. Como se ha apuntado, algunos profesionales mantienen en pie muchos falsos mitos o siguen mirando si ha caído corcho al vino cuando les dices que tiene aroma a corcho. También los clientes tienen que aprender, para exigir que les traten bien y para agradecer el trabajo a los camareros cuando han sido bien servidos y bien tratados. 

Fuente: http://blogs.heraldo.es/

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