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Literatura a todo volumen

Algunos músicos recurren a los libros a la hora de componer. En esta nota te damos algunos ejemplos de eso.

Situación estereotipada aquella en la que el padre lee concentrado un libro mientras su hijo baila al ritmo de un iPod, moviéndose en un universo bien distinto. Se trata de un lugar común cuestionable, ya que son muchas las canciones que tienen una fuente literaria y son numerosos los músicos que se declaran amantes de la lectura.

La trilogía de excesos “sexo, drogas y rock n´roll” bien podría ampliarse con la inclusión de los libros, pues no pocas celebridades recurren al universo literario para inspirarse. Un ejemplo conocido es el de The Doors, quienes eligieron su nombre a partir de los versos de William Blake«Si las puertas de la percepción se depurasen, todo aparecería ante los hombres como realmente es: infinito”. También es inevitable citar el clásico “Artaud” de Luis Alberto Spinetta, dedicado al gran poeta francés, autor de Van Gogh, el suicidado por la sociedad  Carta a los poderes. 

A continuación repasamos algunas canciones populares basadas en libros, demostrando que a la hora de componer la literatura es una buena consejera.

Venus in Furs – The Velvet Underground: El grupo neoyorquino liderado por Lou Reed era la contracara del optimismo hippie de los 60’, con canciones oscuras que hablaban de dealers, drogas pesadas y situaciones perversas. Por esto no es extraño que haya elegido la novela «La Venus de las pieles» para inspirarse. En ella el aristócrata austriaco Leopold Sacher-Masoch retrata la relación de sometimiento que se establece entre Severin Von Kusiemski y la bella Wanda, detrás de la cual se esconde una meditación sobre la tiranía y locura que hay detrás del ejercicio del Poder. Velvet Underground captó a la perfección la atmósfera decadente del texto con una base repetitiva sobre la que Reed describe una escena amenazante en la que lo peor siempre está por pasar.

Sympathy for the Devil – The Rolling Stones: La chispa para escribir este clásico Stone incluido en Beggars Banquet´s vino por partida doble. Mick Jagger afirma que en parte nació a partir de unas líneas de Charles Baudelaire (aunque no recuerda cuáles), pero  en mayor medida la idea de contar una historia desde el punto de vista de Lucifer vino de El Maestro y Margarita de Mijaíl Bulgakov. Considerado un hito dentro de la literatura satírica rusa, el libro acababa de ser traducido al inglés en 1967, luego de 25 años de demoras y censuras por parte de los editores soviéticos. Hay que señalar que el cantante es un gran lector y en el filme psicodélico “Performance” (1970) se lo puede ver leyendo una antologíade Jorge Luis Borges.

Killing an Arab – The Cure: Las guerras y la política generan confusión. Este tema ha sido erróneamente interpretado como un ataque hacia los árabes, por lo que se ha limitado su difusión  en varias oportunidades, particularmente luego de los ataques del 11 de Septiembre del 2001. Sin embargo Robert Smith ha dejado en claro que la pieza está basada en El Extranjero de Albert Camus, en donde que el protagonista – confundido bajo el terrible sol argelino – le dispara a un árabe sin intenciones claras y es apresado por ello. De todas maneras para evitar polémicas los darkies ingleses suelen interpretar la canción con el nombre modificado como “Killing Another”. Consecuencias de la corrección política.

Canción de Alicia en el País – Serú Giran: Enorme ejemplo del talento compositivo de Charly García, esta canción de 1980 dispara lecturas literarias, políticas e históricas. La letra se vale del universo creado por Lewis Carroll en Alicia en el País de las Maravillas para hablar de la situación de Argentina durante la última dictadura militar. “No cuentes lo que viste en los jardines, el sueño acabó, ya no hay morsas ni tortugas” o“Un río de cabezas aplastadas por un mismo pie” son imágenes de una fuerza imborrable en la memoria de cualquier oyente. El libro de Carroll es un favorito dentro del rock e inspiró canciones como «I´m the Walrus» de The Beatles y «White Rabbit» de Jefferson Airplane entre otras. 

Dont Stand so Close to me – The Police: Las malas lenguas supieron difundir que este tema sobre la atracción que un profesor siente por una de sus alumnas estaba basado en experiencias reales de Sting, quien fuera docente varios años antes de triunfar como músico. Sin embargo se trata de una reversión de la historia que Vladimir Nabokov relata en Lolita y que Stanley Kubrick adaptó al cine. Los tiempos cambiaron a principios de los 80’s y la pieza no despertó la polémica que décadas atrás habían provocado la novela y la película. De hecho hasta fue premiada con un Grammy en 1982. Volvió a entrar en los charts unos años más tarde en una nueva versión titulada “Dont Stand so Close to me 86”.

The Resistance – Muse: Aquí no se trata de solo un track, si no de un álbum completo dedicado a un libro, en este caso 1984 de George Orwell. La banda de Matthew Bellamy es amante de la grandilocuencia y este texto futurista sobre un estado totalitario que todo lo vigila le vino como anillo al dedo para su trabajo más aclamado. La distopía de Orwell tiene muchos fans dentro de la música y la lista de artistas que escribieron sobre ella incluye a David Bowie, Radiohead, Garbage, Marilyn Manson y Bad Religion.

La lista se puede estirar mucho más. Queda en evidencia que la música está más cerca de la literatura de lo que generalmente se piensa. Incluso el proceso se da de forma inversa y son muchos los escritores – como Bret Easton Ellis y Nick Hornby – que editaron libros con canciones populares como tema central. Al final nada se pierde, todo se transforma.

Por Luis Alberto Pescara

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