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El hombre que aterrorizó al mundo

El último 21 de septiembre, mientras muchos jóvenes festejaban la llegada de la primavera, en el hemisferio opuesto del planeta Stephen King cumplía 74 años.

Escritor prolífico al punto de editar material con una frecuencia anual, el autor estadounidense es inevitable a la hora de analizar la literatura contemporánea ¿Quién es esta persona que ha vendido más de 400 millones de libros y se transformó en uno de los mayores opositores de Donald Trump durante su presidencia?

Nacido en 1947 en Portland, estado de Maine y escenario de muchos de sus libros, King fue criado únicamente por su madre. Su padre abandonó la familia cuando aún era un niño dejando una caja con libros y revistas, mayoritariamente de terror y ciencia ficción, que durante su adolescencia fomentaron su amor por lo oscuro e inusual. Al crecer estudió literatura y ejerció como profesor un par de años, pero siempre tuvo dificultades para encontrar trabajo. Paralelamente empezó a vender sus historias a distintas publicaciones para adultos con distinta suerte. Cuando Carrie, el cuarto libro que escribió, fue aceptado por la editorial Doubleday para su publicación en 1974 el futuro rey del terror vivía en un remolque junto a su esposa Tabitha.

El éxito del autor de El resplandor siempre despertó desconfianza en los ámbitos académicos. Cuando en el año 2004 recibió una condecoración por su aporte a las letras norteamericanas otorgada por la National Book Foundation el prestigioso crítico literario Harold Bloom dijo que se trataba de un “terrible error”. Estos prejuicios responden a una mirada superficial sobre su obra, la cual transciende el universo habitual de la narrativa de horror y fantasía. Como señaló el periodista C.E. Feiling “King no es solo un gran estilista, un maestro del estilo coloquial norteamericano, sino que siempre mete el dedo en la llaga”. Y esa llaga consiste en el malestar que el habitante medio de su país siente frente a la inminencia de la pobreza, la posibilidad de la soledad y a la inutilidad de la religión para dar respuestas frente a los dilemas de la vida.

A continuación, una selección de las adaptaciones al cine y la televisión que se hicieron sobre algunas creaciones del viejo Stephen. Todos son clásicos que trascienden las barreras genéricas para transformarse en relatos universales que usan lo sobrenatural para hablar de nuestro desconcierto frente a las incertidumbres de la vida.

Carrie (1976): A King no le gustaba el manuscrito de esta novela y lo tiró a la basura. Su esposa Tabitha lo rescató y lo obligó a terminarlo, transformándose en su primer éxito cuando se editó en el año 74. Dos años más tarde Brian De Palma realizó esta excelente adaptación al cine, dando el puntapié inicial para que otros cineastas se inspiraran en sus relatos. La historia de una reprimida adolescente que mediante sus poderes telekinéticos realiza una truculenta venganza contra sus abusivos compañeros de curso es todo un clásico contemporáneo. Además, es un llamado de atención pionero sobre las consecuencias del bullying escolar.

Salem´s Lot (1979): Esta historia de vampiros contemporáneos contiene algunos de los momentos más logrados de la obra del hombre de Maine y fue durante años uno de sus títulos más difíciles de conseguir. Originalmente filmada en formato de miniserie por Tobe Hooper, quién venía de consagrarse con La masacre de Texas, en la TV Argentina se emitió con el nombre de La hora del vampiro como si fuera una única y extensa película a principio de los 80′. Muchos aún recuerdan la escena de la aparición del siniestro Kurt Barlow como un insuperable trauma generacional.

El resplandor (1980): Un escritor con inclinación a beber de más (alter-ego evidente del King alcohólico de esa época) se encierra con su esposa y su pequeño hijo en un gigantesco hotel buscando terminar de una vez una novela que lo tiene bloqueado. Extraños fantasmas del pasado comenzarán a hundirlo en una locura de la que no podrá retornar. Stanley Kubrick dirigió esta exitosa adaptación cinematográfica casi minimalista, introduciendo cambios en la trama que no fueron del agrado del autor. La miniserie que se realizó en 1997 es más fiel a la novela, por lo que suele agradar más a los fans más fundamentalistas, aunque carece del ambiente denso de Kubrick.

Creepshow (1982): Esta película no es una adaptación de un texto original, sino un entrañable homenaje a los cómics macabros que King leía de niño a escondidas de sus padres. Cinco historias unidas por breves fragmentos animados que combinan miedo y humor bajo la batuta del especialista George A. Romero. Además de participar en el guion, el escritor protagoniza un episodio interpretando a un granjero que sufre una extraña mutación vegetal. Mención especial para Leslie Nielsen  en un notable papel serio y para el final no apto para fóbicos de los bichos.

Cuenta conmigo (1986): Resulta sorprendente que este maravilloso relato sobre la amistad y la pérdida de la inocencia esté basado en el cuento The body de este creador famoso por especializarse en historias mórbidas. Pero el cadáver del título es solo una excusa argumental para mostrar como esos momentos aparentemente insignificantes de la infancia terminan siendo los que luego extrañaremos toda nuestra vida. Una obra maestra para ver mil veces en familia.

Misery (1990): La falta de inspiración y las consecuencias de la popularidad son una preocupación para muchos escritores consagrados. Aquí un autor famoso decide abandonar a su personaje más popular para dedicarse a publicar libros más serios, pero al encontrarse accidentalmente con su admiradora más fanática sufre un revés inesperado. Al igual que la película anterior, esta adaptación fue realizada por el veterano Rob Reiner, cuya firme mano de director se sigue nota en el clasicismo de la puesta en escena y en la potente interpretación de Katy Bathes.

Sueños de libertad (1994): Basándose en un relato dramático editado a principios de los 80′, este film resultó toda una sorpresa a la hora de su estreno. Con enormes actuaciones de Tim Robbins y Morgan Freeman, cuenta la historia de un hombre inocente injustamente condenado, su lucha por superar las penurias carcelarias gracias a la relación que entabla con un viejo prisionero y su elaborada fuga. Todo narrado en un tono que continúa emocionado hasta el día de hoy. El director Frank Darabont volvió a rodar historias del autor varias veces más, para finalmente transformarse en el ideólogo principal detrás de The Walking Dead.

Afuera quedan varias adaptaciones valiosas de su obra, como Children of the Corn, Cementerio de animales y La mitad siniestra, aunque hay que señalar que también se hicieron muchas malas películas basadas en sus textos. De hecho, muchos acusan al escritor de trabajar demasiado preocupado por llegar al cine, lo que se reflejaría en una caída en la calidad de su pluma durante los últimos años. Pero Stephen King sigue su marcha y, con más de 100 libros editados (incluyendo novelas, cuentos, ensayos y cómics) no parece dar señales de bajar su ritmo. La adaptación en dos partes de It realizada por el argentino Andy Muschietti fue un enorme éxito global que volvió a ponerlo en el centro de la escena. Sobreviviente a varias adicciones, a un accidente de auto y al desdén de muchos colegas, él se encarga de cultivar una irónica modestia afirmando “Soy el equivalente literario al Big Mac con papas fritas” ¿Cuántos escritores son capaces de describirse a sí mismos de esa manera? Su reciente cumpleaños es un buen motivo para leerlo y descubrir su escalofriante universo.

 

 

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