Entrevistas

Loco, el 22

Uno de los grandes basquetbolistas de Argentina fue Hernán Montenegro. Alejado de las canchas y más vinculado con el periodismo tuvimos una charla con él.

Fue uno de los grandes referentes del básquet y uno de los que abrió la puerta para que luego apareciera la generación dorada. Hernán Montenegro siempre se diferenció por ser crítico, verborrágico y aguerrido, al igual que cuando estaba dentro de una cancha.

Tupaladar se comunicó con «El Loco» en pleno desarrollo del Mundial, que ya arrojó la eliminación de la selección de Argentina. «El equipo en la primera ronda dio más de lo que yo esperaba. El hecho más claro fue lo de Senegal. Le tocó una zona que a priori era fácil pero se transformaron en cuco del grupo. Lo de Luis Scola es monumental», sostuvo Montenegro.

¿El básquet ha mejorado su nivel en todo el mundo?
Hernán: «En realidad en Estados Unidos bajó el nivel y creció en el resto del mundo. En la actualidad hay un 30 % de extranjeros en la NBA. Antes los norteamericanos tenían un potencial y ahora no. Hay equipos que de a poco vienen creciendo como Nueva Zelanda, Senegal y Filipinas».

¿Te hubiese gustado estar en el grupo de la «Generación Dorada»?
Hernán: «Ah por supuesto. Claro que si, me hubiera encantado. Creo que hubiera hecho un aporte muy importante a la generación. Son todos grandes de verdad, no solo Manu (por Ginóbili). Demostraron que cuando se ponen la camiseta Argentina dejan los egos de lado. Tienen un norte y van detrás de eso».

En el preolímpico del ’92 surgió tu apodo de «El loco», gracias a un comentario de un periodista de la NBC. ¿Qué te acordás de ese momento?
Hernán: «Jugamos contra el mejor equipo de la historia del básquet. Era el verdadero dream team, el resto era el drink team (risas). Yo estaba con el número 22 en la cabeza y había estado en el draft de la NBA. Ese día jugamos con jugadores únicos, ahí estaban 11 de los mejores 50 de toda la historia. Fue una noche especial. Son días soñados».

Junto con Jorge González fuiste el primer argentino en llegar a un draft de la NBA, ¿Qué fue lo que faltó para que jugarás ahí?
Hernán: «El contrato, temas contractuales. No nos satisfacía la oferta que habían hecho y me fui a Italia. Después me quisieron llevar los Maverick, pero estaba cómodo en Italia con mi familia».

¿Con quién o quienes te hubiese gustado jugar?
Hernán: «Yo tuve la suerte de jugar con cuatro generaciones. Firmé mi primer contrato a los 13 años y me retiré a los 45, hoy tengo 48. Viví en 7 países, pasé por 20 ligas distintas. En eso he sido único y pude adaptarme a cada liga en cada situación. Magic Johnson es mi ídolo y el mejor de toda la historia, los demás son caperucita roja».

¿Cómo te sentís haciendo televisión en «Concentrados en red»?
Hernán: «La verdad es que me siento fantástico, como pez en el agua. Tengo la suerte de estar en un canal donde se pueden hacer las cosas. Hacemos un magazine de los que es el deporte, la música y el arte. En la mayoría de los casos vienen de invitados artistas. Se trata de dos horas en los cuales la gente puede conocer más al artista. Además tengo un par de proyectos para hacer dos programas más. Para mi es como una familia, me da placer».

Estuviste en Rosario dando una charla Ted donde hablaste de la parte nociva del deporte y las dificultades que tiene un deportista cuando comienza su carrera profesional.
Hernán: «Tal cual. Mi vida fue contra natura. Viví situaciones que no les deseo ni aconsejo a nadie. Los padres piensan que todos tienen un Ginóbili o un Messi en sus casas porque les gustaría salvarse. Mi generación ha sido nefasta, y los grandes volcamos nuestras frustraciones en nuestros hijos. Llegar y ser alguien tiene que ver con uno, con ser buena gente. Los chicos deben vivir como chicos. Se ha desnaturalizado en todos los órdenes. Manejarlo es una cuestión de formación y de educación. Si vos tenés unos padres que te invitan a que hagas deportes, lectura, idioma sin presiones y te dicen que es necesario, eso está bueno. Si yo te digo jugá a la pelota, que seas como Messi le hago daño a la gente y a mi hijo. Educar es distinto a buscar. Yo me he equivocado como padre, como hombre, como esposo, desde el error habló».

Sin vueltas, de frente. Transmitiendo valores a las generaciones que vienen, admitiendo errores cometidos e inculcando que otros no los cometan. Así se muestra Hernán Montenegro, así es «El Loco«. Uno de los mejores deportistas de la historia del básquet argentino.

Por Ernesto Ramos 

 

 

Mostrar más

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba

Bloqueador de anuncios detectado

Por favor, considere ayudarnos desactivando su bloqueador de anuncios