ActualidadInterés

Pocos y acorralados

Cientos de especies de animales están desapareciendo. ¿El principal responsable de esto? el hombre.

“Ven a Tasmania” cantaba esa voraz criatura conocida como Taz, en la genial apertura del dibujo de Looney Tunes. Y no le quedaba otra, ya que el hábitat del demonio de Tasmania real se ha reducido a esa isla ubicada al sur de Australia. Los cazadores, las especies introducidas que afectaron al ecosistema y los paragolpes de los coches diezmaron a un animal que alguna vez habitó todo un continente.

No hace falta decir que atrás de todos estos factores se encuentra el hombre, principal responsable de la desaparición de cientos de especies a lo largo de los siglos. Al hablar de extinción siempre se piensa en ejemplos clásicos, como el dodo, el tilacino o tigre marsupial y el quagga (pequeña subespecie de cebra); pero en la actualidad existen una veintena de criaturas cuyo número de ejemplares es alarmantemente bajo. Aquí detallamos algunos de los animales que pueden desaparecer en un futuro próximo si no se toman las medidas adecuadas.

Gorila: El estreno de “Gorilas en la niebla” (1988) retratando la lucha de la zoóloga Dian Fossey hizo pública la importante tarea que muchos especialistas realizan para evitar la desaparición del gorila de montaña. También mostró de lo que son capaces quienes lo persiguen. Hoy todas las subespecies de este primate están consideradas en peligro crítico de desaparición por la Unión Internacional de Conservación para la Naturaleza; demostrando que el hombre ni si quiera respeta a sus parientes cercanos.

Tortuga carey: A veces la coquetería cobra víctimas insospechadas. Durante décadas los adornos y anteojos hechos de carey eran sinónimo de glamour, lo cual contribuyó a la pesca indiscriminada de este quelonio, similar a la tortuga marina. Además de la amenaza humana, su reproducción es escasa debido a que sus nidos sufren múltiples ataques por parte de otras especies. Aunque su caza y comercio están penados por la ley, hoy hay más ejemplares de este reptil en cautiverio que en libertad.

Pichiciego: Este insólito armadillo es una de las pocas especies animales que solo se encuentran en Argentina, particularmente en una franja que va desde el sur de la región pampeana hasta Cuyo. Blanco, pequeño y provisto de unas garras gigantes que le ayudan a “nadar” bajo la tierra, cada tanto algún ejemplar es capturado por algún lugareño. Desgraciadamente hay datos insuficientes sobre sus hábitos y no se está haciendo ningún intento serio por salvarlo. Una pena.

Ballena Franca Boreal: Cuando Herman Melville publicó “Moby Dick” en 1851 usó la obsesión de capitán Ahab por cazar la ballena como una metáfora sobre como el hombre podía autodestruirse en la búsqueda de lo inalcanzable, lo divino. En ese momento la pesca de cetáceos no estaba controlada y con el paso del tiempo han sido estos gigantes del mar los que fueron destruidos. La ballena franca boreal es una de las especies más amenazadas debido a la caza indiscriminada tanto en el Pacífico como el Atlántico.

Vaquita: Con este nombre se conoce a la especie más pequeña de marsopa existente, la cual rara vez supera el metro y medio de largo. Habita la costa norte de México, del lado del océano Pacífico, y su población se estima en apenas unos 150 ejemplares. Teniendo en cuenta que se trata de un animal que recién se descubrió a mediados del siglo XX, su desaparición parece inminente y se debe sobre todo a que cae en las redes destinadas a la captura de otras especies. Por esto es que se han tomado medidas para regular la pesca industrial en la región.

Salamandra gigante china: No solo los animales simpáticos y vistosos corren peligro de extinción. Este anfibio de cabeza monstruosa y aspecto viscoso supo ser muy abundante en los ríos y lagos asiáticos hasta la década del 50’, cuando su población empezó a decrecer alarmantemente. A pesar de las medidas impuestas para su protección por el gobierno chino continúa siendo cazado como alimento y para su uso dentro de la medicina tradicional.

Cóndor de California: Cuando se piensa en el cóndor inmediatamente vienen a nuestra mente los majestuosos paisajes andinos. Sin embargo existe otra especie menos conocida en la zona sur oeste de Norteamérica cuyo caso es ejemplar en lo referente a lo que se puede hacer para que  una especie subsista. En un momento los pocos ejemplares que existían en libertad fueron capturados y sometidos a un ambicioso plan de recuperación y cría en cautiverio. Varios cóndores nacidos dentro de este programa han sido devueltos a su hábitat natural, lo cual puede ser el primer paso para que esta gran ave vuelva a surcar los cielos.

Desgraciadamente la lista continúa, incluyendo a tres especies de rinocerontes, al orangután y a varias subespecies de tigres y elefantes. Para que no todo sean malas noticias hay que señalar que el oso panda – símbolo histórico de las especies en peligro de extinción – ha empezado a aumentar su número lentamente, especialmente a partir de las fuertes medidas de conservación que se tomaron en los años 90’.

¿Qué pasaría si el escenario fuera el opuesto y el ser humano estuviera por extinguirse? Todo indica que esa falta de preocupación por los demás habitantes de nuestro planeta es un reflejo de lo poco que nos queremos a nosotros mismos. Quizás es momento de recordar al gran médico y filósofo Albert Schweitzer, quien dijo: “Es la compasión del hombre hacia los animales lo que lo hace un verdadero hombre”.

Por Luis Alberto Pescara 

Mostrar más

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba

Bloqueador de anuncios detectado

Por favor, considere ayudarnos desactivando su bloqueador de anuncios